viernes, 30 de julio de 2010

El Origen (Inception)

Sinopsis: En un mundo donde se pude entrar a los sueños de los otros. Cobb (Leonardo DiCaprio) es un ejecutivo que de forma ilegal se filtra en la mente de las personas para sacar o poner información. El procedimiento para hacerlo es mediante un aparato portátil que funciona como una inyección intravenosa a la persona que se quiere filtrar. Cobb ciertamente no trabaja solo, ya que tiene un equipo formado por Arthur (Joseph Gordon-Levitt), Eames (Tom Hardy) y Ariadne (Ellen Page), una joven estudiante que está considerada como la arquitecto de la operación.
El trabajo de este equipo estará en peligro cuando Fischer (Cillian Murphy) se vuelva el presidente de la empresa que tiene trabajando a Cobb. Por lo mismo, el equipo se dispondrá a implantar en la mente de Fischer la idea de dividir la empresa en dos parte. Ahí es donde aparecerá Saito (Ken Watanabe) para chantajear a Cobb por lo que esta haciendo, e involucrar a su esposa llamada Lisa (Marion Cotillard).



Origen (Inception)
Triller - Ciencia Ficción
USA
Año: 2010
Ficha Técnica:
Director: Chrisopher Nolan.
Reparto: Leonardo DiCaprio, Marion Cotillard. Cillian Murphy, Ellen Paige, Joseph Gordon-Levitt, Ken Watanabe, Tom Hardy, Lukas Haas, Tom Berenger.











Soñar no cuesta tanto

Existirán tantas formas de contar esta película, como gente que vaya a verla. Eso habla de un guión desarrollado con demasiadas aristas, como para poder realizar un análisis conciso al verla por primera vez. Mas allá de la primera media hora donde uno quedara totalmente descolocado ante múltiples historias que se abren, que para el final queden todas atadas con un moñito hermoso.
De qué forma uno puede despegar el desarrollo de una historia de ficción, que muestra a un grupo de personas encargadas de robar sueños e implantar ideas, sin que queden de lado, la parte psicoanalítica de cada personaje? Como despegar un miedo o una culpa arraigadas en el subconsciente de cada uno, para navegar en sueños de otro, como actor de reparto en los sueños de un tercero, sin investir de personalización traumática, de carga histórica y personal, sobre las ideas y sueños del personaje involucrado en la teatralización del sueño? Creo que es este uno de los hallazgos del film (uno entre tantos), ya que le aporta diversas capas de dramatismo, amor, tensión y suspenso a una propuesta que, si definimos como thriller, nos vamos a quedar totalmente escasos de palabras definitorias.
Con actores totalmente asentados en sus roles. Un DiCaprio cada vez más maduro. Una Marion Cotilliard que creo que es hoy una de las mejores actrices del momento. Sumando diversas figuritas que aportan con exactitud en sus distintos sus roles, bajo la mirada atenta del director que no deja escapar ni el mas mínimo detalle. Desde la música in crescendo de los bajos para aportar dramatismo y suspenso a las escenas, hasta una fotografía cuidada hasta el detalle que hace que sean de interés casi fundamental un trompo, o un vaso con agua. Todo esto no es casualidad. Es un trabajo detallista que aporta al producto una sensación de golpe en la cara, confusión, agobio y tensión durante las dos horas y media que dura esta película. Que para nada se hacen largas. Sino que uno terminara pidiendo más.
Nótese que no conté absolutamente nada de la historia. Y creo que no debo hacerlo. Uno de los tantos placeres que genera el cine, es el de poder ir, sentarse a ver una historia, y salir maravillado ante la visión de un mundo nuevo e imaginado. Uno tendrá la sensación de estar viendo una historia que lo sumerge en el relato con inteligencia, y que necesita de la completa atención del espectador; cuando la historia se adentre en las diversas capas de sueño (una dentro de otra y dentro de otra), generando un estado de nirvana surrealista viendo todo lo que sucede, y que hará esperar con ansias la próxima escena, para aclarar lo que se está viendo. Tal como debían haber sentido los que vieron la llegada del tren a la estación, como una de las primeras cintas de los hermanos Moliere. La sorpresa de aquellos viendo por primera vez un cine y los nuevos espectadores al sentirse desafiados por una historia inteligente, es casi la misma. Buscar por medio de imágenes la sorpresa del espectador. El agrado visual, y la generación de expectativas ante las múltiples alternativas que pueden surgir en el relato. Hacen de esta, la nueva matrix de esta década. Por inteligente y por audaz. De visita casi obligatoria al cine para disfrutar de una historia que juega con la imaginación, y que resuelve con suspenso.
La mejor forma de definir esta película, la van a encontrar en los últimos 3 segundos de la misma. Donde uno quedara concentradísimo rogando que siga por dos segundos más; dejando un final abierto e imaginativo. Y que se escuchará en el cine, el suspiro quejoso de la platea que pedirá seguir viendo una historia plagada de imaginación y de seducción a los sentidos. La atracción de la imagen ante un mundo nuevo fue lo que hizo que el cine comience siendo algo revolucionario. Más de 100 años después. Esto mismo lo sigue generando las buenas historias. Y esta lo es. A disfrutar.


Puntuación: 8 Favitos.

miércoles, 28 de julio de 2010

Policía, Adjetivo (Politist, adjectiv)

Sinopsis: Cristi es un joven policía que pasa sus días persiguiendo a un estudiante sospechado de fumar marihuana. Pero sufre una crisis de conciencia al ser presionado para detener a este joven, ya que no está seguro que su tarea tenga sentido alguno. Sus pensamientos surgen, a regañadientes, en largas conversaciones con sus superiores donde debe justificar su proceder, a veces en el borde exterior de la legalidad.


Título original: (Politist, adjectiv) - 2009
Género: Comedia negra
Duración: 110 minutos
Origen: Rumania
Calificación: Apta para mayores de 13 años
Interpretes: Dragos Bucur, Irina Saulescu, Ivan Stoica, Vlad Ivanov
Director: Corneliu Porumboiu
Guionista: Corneliu Porumboiu
Director de fotografía: Marius Panduru
Música: Mirabela Dauer, Yan Raiburg
Montaje: Roxana Szel




Siesta persecutoria

Voy a arrancar diciendo lo que me gustó de la película: Los quince minutos finales. Donde está el protagonista (un policía joven que dedica sus largas horas de trabajo espiando a un joven que fuma hachís en el patio de un colegio) con su compañero de oficina (ya veterano y que se ajusta a la burocracia de la ley) y el jefe de la seccional (estereotipado jefe policial de tiradores), en una charla con la cámara fija y en una sola toma; en la cual debaten el sentido de esta “investigación”. La charla transcurre sobre los principios del joven policía y sus problemas morales que le ocasionan culpa, por tener que encarcelar a un joven inocente. Mientras se entabla el debate con su jefe (el cual quiere encarcelar al joven solo para cumplir la ley) y con un diccionario de por medio, discuten sobre el sentido de las palabras: Ley, moral, policía. Donde el policía inexperto cuenta lo que siente en base a la investigación que está realizando (Seguir al joven e intentar encontrar una conexión con alguien que le provea la droga para distribución masiva) y el cumplimiento de la ley en sí.
Y listo. No hubo absolutamente nada más que me atraiga de esta propuesta. Voy a citar un ejemplo. Existe mucha gente a la cual la película “Memento” le pareció genial. Mi eterna charla con ellos, es que si voy al cine a ver una cinta de dos horas de duración, si a esta, le corto las partes que se repiten, queda un corto de 20 minutos. No tengo necesidad de que me muestren en la misma película, la misma escena repetida 23 veces, para agregarle a esa escena en “loop”, 10 segundos de aporte. Dame una sola vez la escena (sin repetirla) y agregarle los datos que hacen a la trama. Nadie compra un libro y empieza a leerlo y se repiten 20 hojas con 10 capítulos exactamente igual para agregar 3 renglones. En todo caso se hace referencia a eso que sucedió desde otro lugar. Creo que este cine apela “en sorna”, a aquellos espectadores con poca capacidad de retención de imágenes. Muy al estilo “Dory” de “Buscando a Nemo”, que necesitan que le repitan 10 veces lo mismo, porque no tienen memoria de lo que paso hace 3 minutos. Yo apelo a la búsqueda de historias que opten por la inteligencia del espectador más que a la repetición de conceptos a base de fijación a martillazos.
Esta película es exactamente eso. No tengo necesidad de ver durante una hora y media (de la hora cincuenta que dura en total) como una persona se pasa todo un día mirando una puerta a ver si sale alguien. O persigue a un joven durante cuadras a 30 metros de distancia. O se queda mirando de lejos como fuma con su amigo y su novia. Y encima, esto lo veo repetido tooodddooo el tiempo. Me aburro. Dame algo distinto! Exijo algo distinto! Yo no veo el sentido de una escena de larguísimos 3 minutos en los cuales el protagonista está enfocado en una cámara quieta que lo muestra como toma una sopa. U otra escena (que también se repite en un par de ocasiones) que muestra el informe policial, detallando la cantidad de horas que estuvo mirando una puerta o diciendo porque calles persiguió al joven investigado.
Si esto fue lo que presentó Rumania, como su propuesta a la mejor película, para el Oscar a mejor película extranjera, tengo que pensar rápidamente que el cine rumano está en franca decadencia.
Si quieren curarse del insomnio. Sin dudas. Esta es la película que tienen que ir a ver.

Puntuación: 3 Favitos

sábado, 24 de julio de 2010

Son como niños (Grown ups)

Sinopsis: Cinco hombres, amigos de la niñez, se reúnen luego de treinta años para conocer a las familias de los otros por primera vez. Retomando desde el momento en que se dejaron de ver, descubren que crecer no significa madurar.




Título original: (Grown ups) - 2010
Género: Comedia
Duración: 101 minutos
Estrenos: 2010-07-22
Origen: Estados Unidos
Calificación: Apta para todo público con leyenda
Interpretes: Adam Sandler, Chris Rock, David Spade, Kevin James, Maria Bello, Rob Schneider, Salma Hayek
Director: Dennis Dugan
Guionista: Adam Sandler, Fred Wolf
Director de fotografía: Theo Van De Sande
Música: Rupert Gregson Williams
Montaje: Tom Costain







Ameno reencuentro

Hagamos un ejercicio imaginativo. Lugar: Los Angeles. Motivo: Alguna fiesta post entrega de premios menores, del tipo “Mejor beso en pantalla” o “Mejor pelea callejera en escena”. Protagonistas: Adam Sandler, vestido de ojotas, bermudas y una remera de algún equipo de hockey, que le queda muy grande. Rob Schneider, de camisa negra y tiradores; muy cerquita de su amigo y colaborador en eternas películas del primero. Se pasean David Spade, Chris Rock, María Bello y Salma Hayek. A lo lejos se acerca Kevin James. Vamos al dialogo:
Adam: - Hey! Kevin! Me encanta tu serie “King of queens”.
Kevin: (Acercándose) - Hola!! Qué bueno encontrarte acá! A mí también me gusta mucho tu estilo de comedia. La verdad, deberíamos hacer algo de nuevo! (Estuvieron juntos en "Larry & Me"). Nos divertiríamos como locos juntos en un set.
Adam: (Entusiasmándose) - Dale! Armémoslo ya! Y a los gritos empieza a llamar a los demás nombrados anteriormente.
Kevin: (Susurrándole a Adam por sobre el hombro mientras éste convence a los demás de lo divertido que será trabajar todos juntos) - Ejem… Creo que deberíamos pensar en un guion acorde o por lo menos, intentar hacer algo que sea un producto divertido en pantalla.
Adam: (Confiado) - No te preocupes. Con nuestro carisma, va a venir la gente igual y se va a divertir. Que importa el guion? La gente mira actores! No importa el guion! Yo hago gestos de loco, vos te caes, los demás hacen alguna que otra monería y listo!
Y así fue que se emprendieron en este proyecto llamado “Son como niños” (Grown ups - 2010). Débil propuesta del director Dennis Dugan (antiguo conocido de Sandler ya que lo dirigió en múltiples películas).
Trata sobre un grupo de niños que jugaban al básquet en el colegio primario con un entrenador con vos rasposa que los alentaba y les daba confianza, logran salir campeones del torneo y el entrenador, durante la fiesta de festejo, les da un consejo del tipo “sobrecitos de azúcar”, diciéndoles: “Sigan juntos, vivan su vida con pasión”.
Treinta Años después la vida vuelve a encontrar a este grupo heterogéneo, convocados por el fallecimiento de dicho entrenador. Sandler, un productor de Hollywood, casado con Salma Hayek, diseñadora de modas. Protagonista con roles secundarios, mediando de intermediario social, entre los demás participantes del grupo; que pierde un poco su eterno papel de hombre maduro con ataques de locura adolescente, para mostrar un rol de hombre ya crecido (sin grandes saltos diferentes a lo que venía haciendo, solo es un mínimo cambio de perfil en su papel) y que, al juntarse con sus amigos de la niñez, se harán distintas bromas chiquitas (Rob Scheider casado con una anciana, La esposa de Kevin James sigue amamantando a su hijo de 4 años, la madre de Chris Rock, anciana gorda que se tira pedos y culpa a un perro. Son de ese calibre de elevación las “joditas” de toda la historia) durante todo el film en el cual no hay conflictos. Un partido de básquet con los competidores del partido final de cuando eran niños, es la conclusión “dramática” a la historia. Parece una propuesta de Disney para chicos muy chiquitos.
Comedia pasatista. En la cual existirá algún que otro momento, en donde se generaran unos leves movimientos de la comisura de la boca, en señal de leve sonrisa. Y nada más que eso. Si usted ya pago la entrada. Lo siento mucho. Si la ve en DVD en su casa. Seguramente hará pausa varias veces para ver que están dando mientras en el cable.

Puntuación: 4 Favitos.-

viernes, 23 de julio de 2010

Portadores (Carriers)

Sinopsis: Un virus mortal se ha extendido por la Tierra. Cuatro jóvenes se dirigen a una apartada playa del Golfo de México para refugiarse hasta que pase la epidemia. Cuando su coche se estropee en una carretera aislada, empezará una desesperada huída en la que se enfrentarán a niños infectados, médicos homicidas y enloquecidos supervivientes.



 


DIRECTOR: Àlex Pastor, David Pastor
GUION: Àlex Pastor, David Pastor
INTERPRETES: Chris Pine
Christopher Meloni
Emily VanCamp
Kiernan Shipka
Lou Taylor Pucci
Piper Perabo
PRODUCTOR: Ray Angelic
FOTOGRAFÍA: Benoît Debie
MUSICA: Peter Nashel
MONTAJE: Craig McKay






Estados alterados

Generalmente cuando voy a ver una película, siempre miro el tráiler antes. Entendiendo que ya existe toda una empresa generadora de estos “mini films” que se encargan de vender de la mejor manera posible y en dos minutos la película en cuestión. Esto está bastante bien llevado en Hollywood, y hace que sus productos luzcan de una manera brillante al consumidor medio y con ganas de ir al cine a ver tal o cual propuesta. Luego de ver el tráiler de Portadores (Carriers, 2009), me dije: “Una nueva película de zombis! Veamos de qué va!”. Mas teniendo en cuenta que el tráiler empieza enumerando una serie de reglas al estilo “Zombieland” y que me había gustado bastante en su tono de comedia. Ok. Les advierto. Nada de esto van a encontrar en esta película.
Con unas imágenes de un par de chicos jugando en una playa, casi en un tono de filmación familiar, mostrando como dos hermanos disfrutan de la felicidad misma de compartir ese momento. Dicha felicidad dura lo que duran los títulos de arranque, demostrando que la armonía y alegría de esos niños es algo utópico y pasado. A partir de ese momento vemos a estos hermanos ya crecidos y adolescentes que, con gesto adusto, van conduciendo un auto deportivo hacia esas playas de la niñez con sus respectivas novias. El hermano mayor tornándose insoportable a medida que corren los minutos, pero que no duda en ponerse serio o violento en tren de proteger a su nuevo clan “familiar”. El menor, llevando la parte de “ser racional” intentando lidiar con la violencia y comportamiento de su hermano.
Con todos los prejuicios a cuestas de estos primeros minutos, seguí viendo a ver como prosperaba la historia. Vaya sorpresa me di, al ver que se iba transformando minuto a minuto en una serie de eventos oscuros y nefastos, con una dureza en los gestos y situaciones que aumenta con cada segundo que pasa. Donde no importa tanto la existencia de los supuestos “infectados” (de hecho casi no aparecen en toda la película los tales “zombis”), sino la relación que se da en los humanos sobrevivientes, sobre aquellos que ya han contraído la enfermedad. El rechazo, el mirar para otro lado, el hecho de que no importa intentar ayudar al otro, pero si intentar salvarse a sí mismo a cualquier precio, está latente en cada minuto. Donde uno va sumergiéndose en esta realidad anti humana, en la cual la consecuencia de una enfermedad devastadora de los seres humanos, lleva a mostrar el lado más horrible de la humanidad misma. El desprecio por el prójimo.
Road movie de principio a fin. Donde intercambiando autos a medida que van quedándose sin gasolina, y cruzándose con otros personajes cuya interacción demuestra lo oscuro y despreciable del ser a lo George Romero. Intentando llegar a la playa de la niñez, cual oasis de salvación soñada, pero que en el fondo de sus mentes saben que dicho lugar solo es mas de lo mismo. Solo la necesidad de un objetivo (llegar), es lo que sustenta la ansiedad de seguir sintiéndose vivos. A cualquier precio.
Se cruzaran con un Menguele “piadoso” asesino de niños, un grupo de sobrevivientes vestidos como si fueran personajes de “El eternauta”, que no dudaran en quedarse con las mujeres como precio de caza. Un padre con su hija infectada queriendo llegar a un supuesto lugar de cura ficticia. Son todos condimentos que hacen de esta película, que para los amantes de la sangre dejará con saber a nada, pero si intentar ver una historia donde se conjuguen las relaciones humanas en una situación extrema, se sentirán atraídos ante una historia bien contada y llevadera.

Puntuación: 7 Favitos.-

jueves, 22 de julio de 2010

Partir

Sinopsis: Suzanne, de unos 40 años, vive en el sur de Francia con su marido médico y sus hijos. Su cómoda vida le pesa y convence a su marido de que quiere volver a ejercer y abrir una consulta.
Durante las obras de la misma, conoce a Iván, el encargado de los trabajos, un hombre que siempre ha vivido a salto de mata y que ha estado en la cárcel.
La atracción es mutua, inmediata y violenta. Suzanne decide dejarlo todo para dar rienda suelta a la pasión que la devora.




Titulo Original Partir

Duración 85
Idioma Francés
Director Catherine Corsini
Guionista Catherine Corsini
Producción Fabienne Vonier
Fotografía Agnès Godard
Cinemat/Montador Simon Jacquet











Contigo pan y cebolla.

Hemos visto miles de veces películas sobre triángulos amorosos. Donde coexisten la esposa llena de tedio en su matrimonio, el marido que considera a su esposa una posesión mas y el pobre que llega para conquistar a la esposa aburrida. Si hasta podría estar describiendo la película “Titanic”, solo para poner una referencia muy obvia en cuanto a triángulos amorosos de este tipo. Y si uno vio varios filmes de este estilo, también imagina que final tendrá, cosa que quedara bien sugerida a los 30 segundos del filme, con el sonido de un disparo.
Llena de clises, de los cuales no trata de escapar la directora (Catherine Corsini) en el relato, sino que los abraza con fervor; sostenido con fundamentado en tres factores que hacen atractivo el relato al espectador. La excelente fotografía y montaje de las escenas de pasión, el incremento de guerra psicológica que torna en violencia, muy al estilo “Closer”, generando un in crescendo de guerra que se da entre los esposos en vías de separación. Donde el marido (Scott Thomas) intenta ganar la disputa desde su posición de poder en lo económico y social. Aunque en realidad, sintiéndose herido en su orgullo al ver que ella decide dejarlo por un albañil inmigrante y sin dinero, ex presidiario, que conoce en su casa cuando lo contratan para la reforma del consultorio quiropráctico en ciernes (un correcto Sergi López). Pero la parte más destacada, es la increíble actuación de Kristin Scott Thomas (Suzanne), podría verse todo el filme como un protagónico absoluto de sus expresiones, por demás logradas, manifestando los distintos estados de sufrimiento, odio, desesperación y pasión.
Suzanne, una kinesioterapeuta que vive en el sur de Francia, esposa de un medico y aspirante a político, decide volver a trabajar de su profesión, luego de haber cumplido los cuarenta años y de haber criado a sus hijos ya adolescentes; siente la necesidad de volver a hacer algo distinto, como para cambiar el tedio en que se encuentra su matrimonio. Es allí donde conoce a Iván, el albañil que trabaja en su casa realizando las reformas del consultorio; y se enamora de él, entregándose a la pasión de manera abrazadora y violenta, dejando de lado las comodidades en que se encuentra, para entregarse a esa pasión que la envuelve casi con violenta locura. Luego de confesar al marido que se había enamorado de otro hombre, éste recurre a la extorsión económica para intentar hacer que ella vuelva a cumplir su rol de esposa – objeto. Ultrajado en su orgullo de hombre abandonado, busca de la manera que mejor sabe (el manejo del poder), tratar de “controlar” a su esposa que ya lo desprecia, a cambio de la libertad de Iván. Él logra que su esposa vuelva a cumplir el rol por él pretendido, sin importar lo que ella sienta. Suzanne se sublima ante esta extorsión, y vuelve al hogar por amor a Iván, evitando que éste vuelva a la cárcel y deje de ver a su hija.
Son escenas muy logradas las que sostienen el relato y las que en particular me resultaron pilares atractivos para seguir viéndola. Con un inicio muy fuerte, genera ganas de saber cómo continuara la historia. El accidente del albañil que genera la semilla de la pasión en ciernes, el súbito viaje a España donde se hace realidad dicha conexión amorosa, las peleas de la pareja al saberse el marido engañado; hacen atractivos el desarrollo que no resulta aburrido para el espectador. Es una buena opción en cuanto a dramas pasionales, pero uno no va a descubrir nada nuevo en cuanto al guión. Por varios momentos usted sentirá que está viendo un capitulo de “Mujeres Asesinas”. Pero no por trillada, deja de ser atractiva esta historia de amor ciego de una mujer entregada a la locura de una pasión.

Puntuación: 5 Favitos.

lunes, 19 de julio de 2010

Las hierbas salvajes (Les herbes folles)

Sinopsis: Las hierbas salvajes es la primera novela adaptada por Alain Resnais en su carrera. El guión, firmado por Laurent Herbiet y Alex Reval, está inspirado en la novela L’ incident de Christian Gailly y describe el encuentro de una mujer, Marguerite Muir (Sabine Azéma), dentista y piloto a quien le roban su cartera, cuyo contenido es abandonado en un estacionamiento, y de un hombre solitario de pasado turbio, Georges Palet (André Dussollier) que lo recoge. Entre estos dos personajes, que no tenían ninguna probabilidad de encontrarse, va a establecerse una relación sentimental que sigue en ocho fases las normas del control aéreo, en particular los procedimientos de comprobación antes del despegue.


video



País: Francia (2009)
Género: Drama
Duración: 104 minutos
Calificación: ATP
Dirección Alain Resnais
Reparto André Dussollier, Sabine Azéma, Emmanuelle Devos, Mathieu Amalric, Anne Consigny, Michel Vuillermoz, Edouard Baer, Annie Cordy, Sara Forestier, Nicolas Duvauchelle, Vladimir Consigny, Dominique Rozan, Jean-Noël Brouté, Elric Covarel, Valéry Schatz








Obsesión no es amor (o si?)

Como expresar la pasión despojándola del amor? De qué manera ese sentimiento se acerca a la obsesión rayando la paranoia? Se puede creer en el nacimiento de un sentimiento desde el lugar de la locura antes que del sentimiento? Cuanto de estas preguntas son verdad y cuanto de esto es mentira? Cuanto de esto puede desarrollarse en el sueño de una niña? (para terminar de “enloquecer” al espectador)
Estos son solo uno de los pocos interrogantes planteados, dentro de la nueva realización de Alain Resnoir, llamada “Les Herbes folles”, que sería algo así como: “Las hierbas salvajes” o en criollo: “El yuyo”. En donde se intenta demostrar, por medio de un hecho fortuito, el crecimiento de la pasión en cualquier lugar. Tal como un yuyo intenta crecer en un pedazo resquebradizo de cemento. Allí donde uno espera que no exista vida, es en esos mismos lugares donde el director intenta buscar la forma de mostrar que el “amor”, o el desarrollo mismo de una pasión, pueden crecer en cualquier lado.
A través de lugares insospechados de relato obsesivo, con eternos planteos llenos de dudas y distintas formas de planear encuentros, donde dicho planteo se ejerce para poder sentir el manejo del control de la situación, pero con miedo a moverse, por el hecho de fracasar en su acercamiento hacia Marguerite Muir (Sabine Azéma); impulsado por su esposa, con la cual está casado hace 30 años, a realizar el contacto. Georges Palet (André Dussollier) desata el crecimiento del “yuyo” de la pasión obsesiva. Muestra y esconde todo el tiempo su forma de ser. El robo de una billetera y el posterior encuentro de la misma en el estacionamiento de un shopping son el inicio casual de este relato.
No necesita el espectador conocer el rostro de Marguerite hasta muy entrado el film. Es más interesante no saber de quién se está apasionando George, sino la forma en que esa obsesión lo hace actuar, paranoiquearse, temer. Tal vez volver a sentirse vivo.
Son distintos los disparadores del amor. O tal vez de la obsesión. O de ambos. Una voz en off nos dice “El amor, no es en sí una obsesión? “Si uno quiere que todas esas cosas funcionen tiene que aceptar, aun a regañadientes, a renunciar, ceder. En fin… comprometerse. Finalmente eligió un modelo que se acercaba a lo que quería” Y no está hablando del amor. Sino de un par de zapatos. O tal vez habla de las relaciones? Aquí que el espectador se haga cargo y considere lo más correcto. Cada uno analizara estas escenas como catalizadores propios o como situaciones inconexas de una historia que no nos ata a modalidades estandarizadas de filmar. Cercano a la nouvelle vague, o con atisbos de François Truffaut en el relato en off. Son más las preguntas que quedan abiertas al espectador, que lo que uno termina respondiéndose con el relato. Frases que quedaran rebotando en la cabeza para nuestro propio planteo. “Todos cometemos errores, es nuestra naturaleza imaginar cosas”. O “Uno puede preocuparse sin amar, pero… Acaso uno puede amar sin preocuparse? Hacen de la pasión y la obsesión algo misterioso, místico. Tal vez temeroso para la receptora de dichas elucubraciones paranoicas. Que confunde esta persecución como una extraña forma de galantería.
“Después del cine, nada nos sorprende. Todo puede ocurrir con total naturalidad”. Tal como esta película, donde uno se sumergirá en el desarrollo de una pasión casi obsesiva, o tal vez en el sueño de una niña que despierta queriendo tener un nuevo sueño.

Puntuación: 6 Favitos.



El amor es así? Dudo.

Las hierbas salvajes (Les Herbes Folles, 2009), película de Alain Resnais, comienza con una serie de hechos cotidianos; El robo de una cartera, el encuentro de la misma mas tarde en el estacionamiento de un centro comercial, una compra de zapatos, los pensamientos de un hombre mayor, etc. A medida que transcurren, nos van dando la sensación de que nos encontraremos frente a una historia de amor hollywoodense. Luego de una primera observación notamos que no es de lo más convencional que uno podría haber previsto, sino que se mete de cabeza en el clásico cine francés. Teniendo en cuenta que estamos viendo cine europeo, nada de lo que esperamos que suceda, sucederá.

Las primeras sensaciones que tuve al verla fue de una maravilla ante el relato contado, la vos en Off relatando lo que veía y el manejo de la fotografía a lo largo de las escenas me atrapó de golpe. Uno rápidamente puede identificarse con la historia, es ahí que creí que estaba viendo una clásica película de amor, pero al adentrarse en la trama, sale a la luz del relato la paranoia, los desacuerdos, desencuentros y obsesiones tanto o más importantes que los protagonistas. El espectro de distintos estados relativos al amor, hacen que uno termine confundiéndose sin ver, que lo que se intenta mostrar es una historia de romance o una historia de paranoias, Que para el caso podría llegar a ser lo mismo. Esta historia entre personajes de tercera edad, podría compararse con la de un primer noviazgo, en donde todo se torna obsesivo como si uno no supiera manejar tanta pasión. El hecho de volver a sentir algo que ya, tal vez, estaba olvidado; se siente como una primera vez en el descubrir el fuego interno de la pasión adolescente y vivaz.
”Todos nos equivocamos, es parte de nuestro destino para conseguir ideas” dice el protagonista intentando cubrir su falencias amatorias, tal vez, esta pregunta sea una de las tantas incógnitas que dejara interrogándose al espectador al finalizar el filme, lo cual hace atractivo y en un punto, torna anecdótico el hecho de ver una película y replantearse las diferentes formas que tenemos de ver cada uno al amor en sus distintos estados.
Ella, la protagonista, dentista por profesión y aviadora por pasión, siente ante el avance de George (realizado con suficiencia de sobra por la experiencia del actor) un cierto desconcierto primero, rechazo después y protección ante la persona que la acosa (síndrome de Estocolmo tal vez?), descubriéndose luego atraída ante esta persecución de amor. Casi una comedia dentro del drama que envuelve a la historia llena de preguntas.
Retomando el tema de la aviación en si. Es George que se enamora inicialmente de la pasión que no pudo cumplir, al verla reflejada en la realización de la persona de la cual encuentra la billetera y luego se transforma en el objeto de su pasión – obsesion.
Es este tipo de cine el cual genera más preguntas que mostrar respuestas, es el que me desconcierta y atrae a la vez: pasaran días y uno sentirá que se cuestiona las distintas obsesiones, el hecho de vivir una historia pasional genera la fuerza de sentirse vivo o tal vez enamorado al fin. El amor se presenta de maneras misteriosas y la obsesión persecutoria y obsesiva sea una de tantas. Él presenta el amor como persecutorio y ella repele y atrae esta situación. Duda e histeria son fuertemente resaltados por ambos, sin importar su edad o su estado civil.
Es normal obsesionarse con una amor? Es sano? Simplemente es.

Puntuación: 5 Yanines